A veces no es falta de gente: es falta de conexión.
En 2–3 minutos, este test te ayuda a poner en palabras cómo has estado por dentro en las últimas dos semanas.
Responde sin juzgarte. No es un diagnóstico, es una brújula de autoconocimiento. Si lo que descubres te pesa o se repite, hablarlo en un espacio seguro puede aliviar mucho.