Mariana Morales Girala
Licenciada en Psicología. Master en Terapia Familiar y de Pareja.
Lunes 11 de agosto de 2025
Cada vez más personas se interesan por esta práctica, no solo por sus efectos en el peso corporal, sino también por su potencial para mejorar la energía, la concentración y el bienestar general. ¿Es solo una tendencia o una herramienta real para reconectar con tu salud? Descúbrelo en este artículo.
¿En qué consiste el ayuno intermitente?
El ayuno intermitente es una forma de organizar los horarios de alimentación, alternando periodos de ingesta con periodos de ayuno. No se trata de una dieta tradicional, sino de una manera distinta de estructurar las comidas. La clave no es tanto lo que comes, si no cuándo lo haces.
Algunas de las modalidades más populares son:
Método 16/8
Consiste en ayunar durante 16 horas y alimentarse en un periodo de 8 horas. Un ejemplo común es evitar el desayuno, hacer la primera comida al mediodía y la última antes de las 8:00 p.m.
Método 5:2
Durante dos días a la semana (no consecutivos), se reduce la ingesta a unas 500-600 calorías, mientras que los otros cinco días se come de manera regular.
Método “Comer, parar, comer”
Alterna 24 horas de ayuno con 24 horas de alimentación normal. Puede aplicarse una o dos veces por semana, según las necesidades y estilo de vida de cada persona.
Durante los periodos de ayuno, es fundamental mantener una adecuada hidratación. Se pueden consumir líquidos sin calorías como agua, té o café sin azúcar.
¿Todas las personas pueden practicar ayuno intermitente?
Aunque muchas personas sanas pueden integrarlo a su rutina, no es recomendable para todas las etapas ni condiciones de salud. Por eso, siempre se sugiere consultar a un profesional de la salud antes de implementarlo.
No se recomienda para personas con:
- Diabetes u otras alteraciones metabólicas.
- Enfermedades cardiovasculares o crónicas.
- Cáncer.
Tampoco está indicado para:
- Niños.
- Personas adultas mayores.
- Mujeres embarazadas o en etapa de lactancia.
¿Cuáles son los beneficios posibles?
Cuando se realiza de forma informada y segura, el ayuno intermitente puede ofrecer beneficios como:
- Mejorar la sensibilidad a la insulina, favoreciendo el uso eficiente de la energía.
- Estimular la producción de la hormona del crecimiento, que contribuye al aprovechamiento de nutrientes.
- Activar procesos de reparación celular como la autofagia, relacionados con la regeneración del organismo.
Estos beneficios dependen de muchos factores (estado de salud, tipo de alimentación, movimiento corporal), y no todas las personas responden de la misma manera. Por eso, es importante escuchar al cuerpo y no forzarlo.
Conclusión
La alimentación es una de las herramientas más importantes para cuidar nuestro bienestar físico y emocional. El ayuno intermitente puede ser una estrategia válida si se adapta a tus necesidades, siempre con acompañamiento profesional y respetando tus tiempos.
No se trata solo de perder peso, sino de encontrar formas más conscientes de nutrirte, cuidarte y reconectar contigo.