¿Cuáles son las dificultades en el acceso del paciente al alivio del dolor en el nivel de atención? – Parte 3

Sin importar la condición de un paciente, tratar su dolor debe ser prioritario. La dignidad, tranquilidad y alivio no debe ser un privilegio, y el acompañamiento psicológico puede brindar un gran consuelo, tanto para los pacientes como para los familiares, cuando enfrentan situaciones tan delicadas.

offline

¿Cómo es el vínculo médico-paciente con respecto al tratamiento del dolor?

Es sabido que la presencia del médico puede llegar a funcionar como la principal medicina para el paciente. También es reconocido el impacto (positivo o negativo) que el vínculo médico-paciente tiene sobre la persona que padece.

Esto que el medico ejercía de manera empírica en el pasado se encuentra hoy absolutamente condicionado de manera negativa por distintas causas, dentro de las que sobresalen, de manera particular, la situación del ejercicio de la profesión y la formación médica, que abordaremos luego.

Con respecto a la entrevista médica, está descrito que los tiempos de consulta son cada vez menores, y que los pacientes no solo no son escuchados sino ni siquiera mirados, con tiempos promedio de cinco minutos de consulta; y eso que estamos hablando de países desarrollados, como por ejemplo el sur de España, y en el primer nivel de eficacia, desalojando la palabra de la entrevista hasta excluirla y reemplazando el signo por encima del síntoma, tenemos el escenario de la absoluta pérdida de empatía.

Por otra parte, la "proletarización" del médico, subocupado con bajos salarios, y del paciente, por políticas de ajuste, ha determinado la aparición de violencia creciente en el vínculo. Esto se observa menos en especialidades médicas que en el primer nivel de atención. Esta perdida en la asimetría de poder que el médico ejercía, a priori, beneficiosa para el enfermo, no hizo que este adoptase conductas más activas involucradas en la prevención, la toma de decisiones y el cuidado de sí mismo y de su entorno. Muy por el contrario, ha "judicializado" la relación, con distancia vincular creciente y notorio aumento de los juicios de mala praxis.

En este escenario, la prescripción de opioides potentes para el alivio del dolor por el médico general aparece, por lo menos, como bastante difícil si sumamos los mitos con relación a la morfina y la disponibilidad de opioides, dado que implican un nivel de compromiso por parte del médico complicado de imaginar en esta situación.

El tratamiento del dolor puede parecer complejo pero la realidad es que es sumamente importante contar con médicos profesionales que apoyen al paciente a aliviar su malestar, así como psicólogos y terapeutas que le brinden un espacio seguro para sanar sus emociones.

Cuando un paciente se enfrenta a enfermedades tan complejas y extensos períodos de dolor, pueden enfrentarse a cicatrices emocionales que también deben ser atendidas, al igual que sus familiares.

No tienen por qué enfrentar esto solos.

¿Necesitas hablar con alguien?
Conéctate HOY con un profesional online.

¿Cómo se puede trabajar el vínculo médico-paciente con respecto al tratamiento del dolor?

Pensamos que lo que finalmente rescata este compromiso es lo vocacional, que comprende la aptitud especial para una profesión o carrera. En su sentido original es religioso, ya que vocación es la inclinación con la que la Providencia predestina a alguien a desempeñar un papel determinado en la vida religiosa. La palabra religión, en su sentido más amplio, deriva al término religare (unir), unión entre los hombres y Dios, o sea que en algún punto la vocación se relaciona con la experiencia mística, que implica una vivencia de placer a través de una conexión total que trasciende la humano. Si esto es así, debemos buscar en la historia de nuestro desarrollo el origen de esta experiencia de placer, que es válido para cualquier actividad. No cabe duda que realizar diariamente tareas que no producen placer puede causar perturbaciones emocionales serias. Y tratándose del personal de salud, a esto le debemos agregar otro ingrediente de capital importancia: no es lo mismo realizar a disgusto un trabajo de oficina, donde se operan máquinas o números, que una ocupación en la que se trabaja con personas que padecen o que deben cuidarse para no enfermar o sufrir.

En lo que a la vocación del personal de salud se refiere, distinguimos dos aspectos: el interés y la curiosidad por el funcionamiento del cuerpo o la mente y la vocación de servicio. Ésta implica la capacidad de sentir placer cuando se ayuda a alguien a ser feliz, y representa psicológicamente aspectos reparatorios, como la salida del dolor por una pérdida y su elaboración para transformarla en productiva. Otro ejemplo son los aspectos sádicos del profesional, que transformados en capacidad técnica aportan al paciente el profundo deseo de aliviarlos apoyado en el placer producido por ese vínculo humano.

Surge así la vocación como lo que permite realizar con placer el trabajo de cada día y experimentar en él un estado de plenitud, paz y satisfacción. Este tipo de éxito es independiente del prestigio. El placer en la tarea se presenta cuando descubrimos la causa de un padecimiento y podemos hacer algo preciso para aliviar al otro; cuando en acciones de prevención primaria sabemos que estamos promoviendo la salud; cuando en la consulta recibimos el agradecimiento por haber resuelto un problema; cuando escuchamos al otro.

 Ahora bien, estos aspectos reparatorios de lo vocacional y el espíritu científico deben estar presentes con cuidado equilibrio. Cuando este equilibrio comienza a desdibujarse y se pierde, el burnout es el síntoma, o la entrada al cono de sombra del profesional "quemado psicoemocionalmente, lo que podríamos llamar como lo insalubre de trabajar en salud, y aparecen en primer plano los aspectos de salud del equipo de salud.

El síndrome de Burnout se define como una respuesta a un estrés emocional crónico cuyos rasgos principales son el agotamiento físico y psicológico, actitud fría y despersonalizada en relación con los demás y un sentimiento de in adecuación con las tareas que deben realizarse. Hay una pérdida de motivación para involucrarse creativamente, pero no es un punto estático de no retorno ni un estado terminal.

El personal sanitario se encuentra atravesando situaciones muy complejas en este sentido, asociadas con las condiciones laborales, lo que queda reflejado por las tasas de suicidio tres veces superior al resto de la población general las de cirrosis también tres veces superiores y los accidentes de tránsito dos veces mayores. Las tasas más altas de suicidio y farmacodependencia, tema que abordamos más adelante, se encuentran entre psiquiatras y anestesiólogos, con respecto al resto de la población médica.

 Como vemos, esta situación supone riesgos directos para la salud del profesional, pero también perjudica al enfermo, ya que justamente una de las consecuencias es la distancia interpersonal que el burnout impone perjudicando el vínculo médico paciente, razón por la que tomamos el tema en este trabajo, en el marco de las distintas causas que consideramos interfieren en el compromiso que conlleva la empatía con el enfermo para escuchar su dolor, físico y emocional.

La profilaxis del burnout se funda en aspectos individuales e institucionales. En el primer caso tenemos la resiliencia, que tiene que ver con la capacidad individual del sujeto de sobreponerse a situaciones adversas e incuso a sacar beneficio de ellas. En la institucional, tenemos que el sujeto no piensa solo, sino inmerso en condiciones socio-institucionales; su herramienta básica es el lenguaje, como vehículo de significados, y el contexto es el grupo. Aprender a trabajar en equipo requiere espacio y tiempo, eliminar ruidos personales y grupales, reconocer al otro y a los patrones de interacción, consolidar el grupo e identificarse con la tarea en común. Las relaciones interpersonales son redes de unión verdadera y comportamiento solidario. En la institución actual los espacios se desdibujan y los tiempos no son humanos. A las instituciones las ponen en marcha sus propios recursos y uno de sus pilares básicos son los recursos humanos, que se encuentran en burnout.

Poder controlar el dolor es crucial para tener calidad de vida, en especial cuando los pacientes se enfrentan a enfermedades crónicas.

Cuando se sufre por dolor físico, es imposible realizar las actividades cotidianas de la vida y se pierde la conexión con los demás. Tratar el dolor significa otorgar calidad de vida y dignidad.

El acompañamiento médico debe ser complementado con apoyo psicológico profesional ya que tanto el paciente como sus familiares necesitan un espacio seguro para trabajar y sanar sus emociones.

 

 

Bibliografia

1. World Health Organization Cancer Pain Relief. Geneva: WHO, 1986
2. De Lima L "Políticas en el manejo del dolor por cáncer y cui- dados pariativos Recomendacones de la Organización Mundial de la Sa ud y situación actual en Latinoamérica y el Cari be". Enlace OMS/OPS. Centros colaboradores University of Texas MD, Anderson Cancer Center Houston, Texas USA. 2001 pag. 2.
3. Fisher BI, Haythomwaite JA, Heinberg U, Cark M, Reed "Intento de suicidio en pacientes con dolor crónico". Pain 1989 pag. 5 199-206.
4. Matos E, Loria D. "Atlas de Mortalidad por Cáncer en Argentina 1997-2001" Buenos Aires, 2003: pág 12 (Ministerio de Salud de la Nación, instituto de Oncología Angel H. Roffo, Fundación Bunge y Bom, CPO Piemonte).
5: Der Ry Bueno D. “Morón, salud para todos" ¿o más de lo mismo? Capítulo 1. Situación general pag. 11.
6. "Celebrada la primera edición del Dia Mundial contra el Dolor". http // www. intramed.net. Actualidad Científica. Noticias Médicas 25/10/2004 7 http: www.canaldefarmacia.com
8. McWhinney R. Stewart MA, "Home care of dying patients Family physicians' experience with a palliative care support Home care of dying patients. Family physicians' experience with a palliative care support team" Can Fam Physician Journal Article, Feb 1994, 40:240-6.
9. Dreos S. "Dolor, cuidados paliativos y asistencia domiciliaria en el hospital de Morón Estudio observacional entre los años 1993 y 2000”. Rev. Arg. de Anestesiología. Vol 58 (5): 286 Septiembre octubre 2000.
10. Ricon L, Di Segni Set al "Problemas en el campo de la salud mental” Cap 25. La vocación del personal de salud. Ed Paidos Psiquiatría, Psicología y Psicosomática, primera edición, 1991. 
11. Menéndez EL. Relación médico-paciente (CESAS, México) 2004. (Buenos Aires).
12. Twycross R. Cuidados paliativos 2003 (Buenos Aires). 
13. Lassauniere J. Red de cuidados paliativos en Paris 2004 (Buenos Aires).
14. "El sistema de salud y el desgaste profesional". Jornadas del Colegio de Médicos. Distrito III. 2004 (Morón). 
15 De Lima L "Políticas en el manejo del dolor por cáncer y cuidados paliativos: Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y situación actual en Latinoamérica y el Caribe". Enlace OMS/OPS. Centros colaboradores. University of Texas MD, Anderson Cancer Center Houston, Texas USA 2001: pág. 11.
16. Leone F. "Guía para la prescripción de opioides". Buenos A res. Ediciones Médicas Internacionales 2004. pag. 73. 
17. Gómez Sancho M. "Medicina paliativa en la cultura latina” España. Editorial Arán. 1999. pág. 589.
18. Leone F. “Guía para la prescripción de opioides" Buenos Aires. Ediciones Médicas Internacionales. 2004. pág. 71. 
19. Goodman Gilman A "Las bases farmacológicas de la terapeútica". Buenos Aires. Editorial Panamericana 1990. pág. 494.
20. Leone f. "Guía para la prescripción de opioides” Buenos Aires. Ediciones Médicas Internacionales. 2004. pág. 71. 
21. Gómez Sancho M. "Medicina paliativa en la cultura latina” España. Editorial Arán, 1999. pág. 590. 
22. Gómez Sancho M "Medicina Paliativa en la Cultura Latina" España. Editorial Aran 1999. pág. 593.
23. De Lima L "Políticas en el manejo del dolor por cáncer y Cuidados Paliativos: Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y situación actual en Latinoamérica y el Caribe" Enlace OMS/OPS. Centros colaboradores. University of Texas. MD, Anderson Cancer Center. Houston, Texas USA 2001 pág. 6. 
24. Calabrese G "Visión actual de la farmacodependencia en anestesiólogos". Rev. Arg. de Anestesiología. Vol.62 (2) Marzo Abril 2004: 106-113.
25. De Lima L "Políticas en el manejo del dolor por cáncer y cuidados paliativos: Recomendaciones de la Organzación Mundial de la Salud y situación actual en Latinoamérica y el Caribe" Enlace OMS/OPS. Centros colaboradores University of Texas. MD, Anderson Cancer Center Houston, Texas USA. 2001: pág 8. 
26. De Lima L "Políticas en el manejo del dolor por cáncer y cuidados paliativos: Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y situación actual en Latinoamérica y el Caribe". Enlace OMS/OPS. Centros colaboradores. University of Texas MD, Anderson Cancer Center. Houston, Texas USA 2001 pág. 9.
27. Farreras Valenti P. Medicina Interna". Barcelona. Editorial Marin. 1967. pág. 1171-1172.
28. Roschke MA, Haddad J., Davini MC "Educación permanente en salud" OPS. Washington 1994 pág. 110. 
29 Roschke MA, Haddad J., Davini MC "Educación permanente en salud", OPS. Washington 1994 pag. 113.
 30. Roschke MA, Haddad J., Davini MC "Educación permanente en salud" OPS. Washington 1994 pág. 115. 
31. Roschke MA Haddad J., Davini MC "Educación permanente En salud". OPS. Washington 1994 pág. 119 
32. Dreos S. "Calidad de vida en cuidados paliativos. Como CUANTIFICARLA. Rev Arg. de Anestesiología. Vol 59 (6). Noviembre diciembre 2001. pág. 423-429.

La terapia online te ayudará a sobrellevar tu malestar.
Estamos aquí para ayudarte. Comienza hoy con un profesional.